En la institución educativa Liborio Bataller en el grado transición ubicado en el municipio de Segovia cuento con 38 estudiantes, 25 niñas y 13 niños con edades que oscilan entre 4 y 5 años con una jornada escolar de 12:30 p.m. a 4:30 p.m. con una intensidad de 20 horas semanales.
El 100% de los estudiantes viven en barrios de estrato uno, la mayoría son hijos de mineros; viven en el sector urbano y son cuidados por familiares mientras los padres trabajan. Es una comunidad fluctuante debido al trabajo de las minas, lo cual influye en la estabilidad de los estudiantes en la institución educativa.
El 63% de los educandos incumplen con sus tareas y generalmente llegan con excusas diferentes y poco convincentes como si los papas los obligaran a mentir, no se preocupan por desatrasarse de trabajos realizados anteriormente; tienen poco acompañamiento por parte de sus acudientes, dado que la mayoría son iletrados y le dan poca importancia a la educación de sus hijos; prefieren utilizar el tiempo libre en juegos de azar, licor y otras diversiones.
Los padres de familia no revisan los cuadernos ni la libreta de anotaciones por lo cual se les hace llamados de atención, citándolos para tener un diálogo y comentarles la dificultad que viene presentando el estudiante, a lo cual justifican diciendo “que el niño es de ganas, que no le gustan algunas actividades como colorear, rellenar, hacer planas entre otras”
Debido a esta dificultad presentada en todos los grupos se implementó “una hora pedagógica” dada los viernes de cada semana, la cual utilizamos para buscar estrategias de sensibilización para el crecimiento en valores con los estudiantes y padres de familia que de hecho contribuye a una sana convivencia.